Egipto es mi Sueño
Egiptodreams
 

GRANDES FARAONES DE EGIPTO

CLEOPATRA

 

EL MUNDO DE ALEJANDRO MAGNO

 

Hacia el año 300 a.C., Egipto ya había dejado de ser un gran Imperio, aunque se veían numerosos vestigios de la majestuosidad que había tenido durante muchos siglos. Ya en esta época, los griegos estaban mostrando una gran hegemonía sobre otras tierras. Entre todos ellos destacaba un joven, Alejandro III de Macedonia, que estaba dispuesto a construir un imperio de magnitudes inigualables, conquistando para ello todas las tierras.

Hacia el año 330 a.C., Alejandro ese encontraba en lucha contra los persas. Al finalizar esta guerra, se dirigió hacia Egipto, requerido por una delegación de egipcios, que le pedía que los liberaran de los persas. Fue recibido como un libertador. Una vez allí, se estableció en un pueblecito en la costa, y decidió construir una ciudad que fuese la unión de ambas culturas: la egipcia y la griega, centro cultural, económico, comercial (sobre todo comercio marítimo por la situación tan privilegiada en que se encontraba). Pero no pudo ver su ciudad terminada. Cuando tenía 32 años murió, y todo el gran Imperio que había conquistado, fue repartido entre sus generales, Egipto quedó en manos de Ptolomeo Lago, amigo de la infancia y general predilecto de Alejandro.

 

©Busto de Alejandro, del Museo Arqueológico de Sevilla

 

 

COMIENZA LA DINASTÍA PTOLEMAICA

 

En cuanto llegó a Egipto, Ptolomeo Lago se hizo coronar emperador, continuando el sueño de Alejandro de construir su ciudad, donde estableció la capital. Fue allí donde fundó la llamada dinastía ptolemaica, o de los lágidas a la que pertenecería Cleopatra VII.

Una vez que Alejandría estuvo construida, y se había convertido en uno de los puertos comerciales más importantes del mundo, los Ptolomeos decidieron llevar a cabo un proyecto que se convertiría en una de las siete maravillas del mundo antiguo: el faro de Alejandría.

Al mismo tiempo que los reyes lágidas iban transformando el arte y algunas de las costumbres egipcias, adaptándolas al modelo griego, ellos se iban empapando de esta cultura, haciéndose cada vez más egipcios.

Según las antiguas costumbres egipcias de las clases sociales altas, los griegos tomaron como suya la de casarse con sus propios familiares, buscando la pureza de sangre. Pero a medida que pasaban las generaciones, las familias reales se iban haciendo más despilfarradoras, y descuidadas con el patrimonio y el imperio. La anarquía dinástica estaba muy patente entre los Ptolomeos.

Cuando peor era la situación, hacia el siglo I a.C., comenzó a expandirse por el mundo un gran pueblo, comenzando por la conquista de países de Europa, y siguiendo por África, constituyendo un vasto imperio, uno de los más grandes conocidos. Se trataba del imperio romano.

Cuando llegaron a Egipto, durante el reinado de Ptolomeo XII Auletes (llamado así por su afición a tocar la flauta, a las fiestas, y a la música en general), comenzaron apropiándose de Alejandría y su comercio. Ésta quedó bajo el mando de Pompeyo, amigo de toda la vida de Julio César, aunque en ese momento eran rivales, puesto que ambos luchaban por el poder del imperio.

Ptolomeo XII cayó bajo el poder de Roma, lo que provocó la antipatía de sus súbditos. Ante lo precaria de la situación en Egipto, y como degeneraba a todos los niveles, especialmente a nivel económico, el padre de Cleopatra, Ptolomeo XII huyó hasta Roma y se refugió allí. Durante ese tiempo, comenzó una serie de maniobras políticas con el fin de ganarse a los ciudadanos romanos más poderosos. En ese viaje le acompañó su hija Cleopatra, la cual pudo ver y aprender las intrigas y sobornos entre los estados. Ptolomeo volvió con tres legiones, una de ellas capitaneada por Julio César. Al entrar en Egipto pudo comprobar que Benerice, hermana mayor de Cleopatra, había ocupado el trono. Su padre, arropado por las legiones que le acompañaban, y tras conocer la muerte en combate de Arquelao, esposo de su hija Benerice IV, ordenó su ejecución. Cleopatra quedaba en primera posición de la línea sucesoria.

 

Cleopatra

 

CLEOPATRA, REINA DE EGIPTO

Al morir Auletes, en el año 51 a.C. sube al trono Cleopatra VII, con sólo diecisiete años. Se casó con su hermano Ptolomeo XIII, que contaba con diez años de edad, ya que una de las normas de la dinastía ptolemaica era que para ser reina debía estar casada.

Ptolomeo XIII, instigado por sus consejeros, ya aspiraba a matar a su hermana-esposa para quedarse con el trono de Egipto.

Cleopatra era una mujer muy fuerte, fue reina de uno de los países más poderosos de la tierra, y sedujo a dos de los personajes más relevantes de la historia de la época: Julio César y Marco Antonio.

Fue una buena administradora de los bienes del país, ya que lo cogió en un mal momento económico. Recibió la educación de los reyes. Estudió muchas disciplinas, como la física, la astronomía, la aritmética, la geometría la química y la medicina. Le interesaba mucho el mundo de la ciencia, la cultura, la arquitectura. Era muy buena lectora y conocía perfectamente nueve lenguas. Tocaba la lira de siete cuerdas, cantaba realizaba mucho ejercicio físico y era una buena amazona.

Le gustaba mucho la cosmética, hasta el punto de que se supone que tuvo una fábrica de perfumes en el Mar Muerto, y que escribió un tratado sobre este tema.

Aunque la historia la haya tratado como una mujer seductora y con cierto toque de maldad, la documentación hallada nos indica que se trataba de una buena esposa y madre de sus hijos.

 

JULIO CÉSAR

 

Mientras ocurrían en Egipto estas intrigas palaciegas entre Cleopatra y su hermano, durante las cuales Cleopatra tuvo que exiliarse de Egipto, Julio César y Pompeyo comenzaron una guerra civil por adueñarse del Imperio que estaba construyendo Roma. La guerra fue ganada por Julio César.
lio

Ptolomeo XIII y sus consejeros, habían sido aliados de Pompeyo, por lo que se dieron cuenta de que estaban en una situación un poco delicada al ser aliados del perdedor. Reaccionaron e hicieron asesinar a Pompeyo antes de tocar las costas egipcias, conservando su cabeza en sal para regalársela a César.

Al enterarse Cleopatra de la victoria de César, en el año 48 a.C., decide regresar a Egipto en secreto de su exilio, ya que veía en Julio César posibilidades para recuperar su trono.
César se había instalado en el palacio de los Ptolomeos, adonde entra Cleopatra escondida dentro de una alfombra, y se presenta ante él. Pasa esa primera noche con ella y se enamora. Se ha especulado mucho sobre la belleza de la reina, ya que se han descubierto monedas y bustos en los que no se aprecia tal belleza, pero los historiadores han determinado que para cautivar a los dos hombres más importantes de su tiempo, debía ser una mujer con un encanto especial además de inteligente y muy segura de sí misma.

 

Julio César

 

Cuando su hermano Ptolomeo se dio cuenta de la relación entre César y Cleopatra, supuso que no tenía ya lugar en Egipto, y preso de la rabia, reunió a su ejército y atacó a las legiones romanas, con el fin de echarlas.

César y Cleopatra permanecieron encerrados en el palacio real, donde retenían a Ptolomeo XIII, mientas que sus legiones se defendían a la espera de refuerzos. Para prevenir un ataque por mar, le prendieron fuego una noche a toda la flota egipcia. Este fuego se propagó por los muelles, destruyendo casas y graneros, hasta que llegó a la gran biblioteca de Alejandría, construida por Ptolomeo I. Esta biblioteca estaba constituida por libros y manuscritos de todas partes del mundo, de un valor incalculable. Todo fue destruido por el fuego romano. Fue una cruenta batalla de varios meses en la que César, tras la llegada de los refuerzos de Roma, empujó a los egipcios que apoyaban a Ptolomeo hasta el Nilo, donde cientos de ellos murieron ahogados. Uno de los que murieron en esa batalla fue Ptolomeo. El 27 de Marzo del 47 a.C., César se proclamó dueño de Egipto.

La Reina volvió a casarse con otro hermano suyo de diez años, Ptolomeo XIV, que no le ocasionaba problemas.

Cleopatra y César se dedicaron a viajar por todo Egipto, a lo largo del Nilo. Por un lado, ella le enseñaba todos los monumentos, templos, pirámides; por otro, mostraban al pueblo egipcio el poder de la realeza.

César quedó maravillado de la belleza de Egipto, y el pueblo lo trató como si de un dios se tratara.

Durante este viaje, ella quedó embarazada. César tuvo que dejar Egipto, para continuar sus campañas en Oriente.

El 27 de Junio de 47 a.C. nació Ptolomeo César, al que el pueblo egipcio llamó Cesarión. Al año siguiente, la reina, con su esposo y su hijo, se dirigió a Roma para estar junto a César, pero al pueblo romano no le gustaba la egipcia.

César, en una postura desafiante ante su pueblo, le construyó una estatua de oro en el templo de Venus. Su poder continuaba aumentando, y lo nombraron dictador perpetuo.
Pero el descontento era tal, que el 15 de Marzo de 44 a.C. Julio césar fue asesinado durante una reunión del Senado romano. Cleopatra tuvo que huir a Egipto con su esposo y su hijo. Suprimió del trono a Ptolomeo XV, instalando como corregente a su hijo Ptolomeo XV Cesarión.

 

MARCO ANTONIO

Al morir César, dos hombres se disputaban el Imperio: Marco Antonio y Octavio. Estalló una nueva guerra civil en la que Antonio fue vencido. Octavio era cada vez más poderoso, pero Lépido, jefe de caballería de César, se pasó a las filas de Antonio, por lo que Octavio tuvo que aceptar un triunvirato, y repartir las tierras entre los tres.
Marco Antonio se quedó con las tierras de Oriente, desde el mar Adriático hasta el río Eúfrates. Mientras se encontraba en Siria, conoció a Cleopatra, a la que se unió en Antioquia, sin haberse separado de su esposa Fulvia, que murió misteriosamente meses después.

Antonio tuvo que casarse con Octavia, hermana de Octavio, para sellar alianzas. Esto no duró mucho, ya que se separó de ella para casarse con Cleopatra.

 

Marco Antonio


Antonio estaba tan entregado a la reina, que aumentó las tierras de Egipto cediéndole Chipre, Creta y Fenicia, y tuvo varios hijos con ellas, a los que también cedió varias provincias romanas. En el año 34 a.C., reconoció a Cesarión (Tolomeo XV) como sucesor... Ella le acompañaba en todos los momentos: juegos, fiestas, caza…

En el año 33 a.C., cuando el triunvirato de Roma debía llegar a su fin, Octavio y Antonio se lanzaron acusaciones en el senado, que terminaron con una guerra de Octavio contra Egipto y Antonio, la batalla de Actium (Accio). Tras una dura contienda, Cleopatra huyó a Alejandría, seguida de Antonio. Sus tropas se rindieron y, tras haberle hecho creer que su esposa estaba muerta, se suicidó.

Octavio se quedó con el imperio, y asesinó a Cesarión y a Marco Antonio, hijo primogénito del primer matrimonio de Antonio y Fulvia..

 

EL FIN DE UNA REINA


Sabiendo que Octavio pretendía exhibirla como trofeo por su triunfo en Roma, Cleopatra se vistió con sus mejores galas, y el 29 de Agosto del año 30 se quitó la vida, envenenándose, según una antigua tradición, por la picadura de una serpiente venenosa (áspid). Curiosamente, la cobra egipcia o ureau, protectora de los reyes de Egipto.
Es el final de una reina, que marcó el final de la historia del Antiguo Egipto.


Egiptodreams y todo su contenido está registrado en la propiedad intelectual