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EGIPTO DURANTE EL REINO ANTIGUO

 

El inicio de la III dinastía y la unificación de Egipto

La III dinastía, llamada menfita por situar su capital en Menfis, comienza con Djoser.

Fue el primer faraón que construyó una pirámide escalonada y que usó la piedra en sus construcciones. Su arquitecto Imhotep la construyó en Saqqara.

Los inicios de esta dinastía son muy mal conocidos, originando problemas a la hora de ordenar y nombrar a los faraones, ya que los estudios del sacerdote Manetón, no encuentran equivalencia arqueológica.

Sobre Djoser tenemos muy poca información, y casi toda procedente de sus pirámides, o de su estatua, o de relieves que lo representan realizando ceremonias. Puede que celebrara una fiesta Sed o de renovación.

El final de esta dinastía es oscuro. Sabemos que su sucesor fue Sekhemkhet.

Los dos últimos reyes de esta dinastía fueron Khaba y Uni, de cuyo reinado lo desconocemos todo.

Estos faraones construyen sus monumentos funerarios cerca de la capital, Menfis, donde se desarrolla la administración de los recursos de que se disponía para su posterior redistribución.

En las provincias existen pocos indicios de actividad, siendo gobernadas directamente desde la corte, donde unos escribas garantizaban el buen funcionamiento de una administración que controlaba el trabajo de la población en las obras, durante la época de la inundación.

No se conocen las razones para un cambio de dinastía.

 

La obra de Djoser e Imhotep

Djoser es el primer faraón de la III dinastía, el primero que, con ayuda de su arquitecto Imhotep, construyó un complejo presidido por una pirámide escalonada.

Se trata de la primera construcción hecha completamente en piedra como resultado de la superposición de seis mastabas.

El complejo está rodeado por un muro, y tiene un espacio para la realización del festival Sed en el patio Sur.

También incluye el templo funerario y el serdab, donde se halló la estatua sedente de Djoser.

En el extremo sur del recinto se ubica la mastaba meridional, que pudo ser un cenotafio. Imhotep fue adorado en la Época Baja como si de un dios se tratara. Era un gran arquitecto, y Gran Sacerdote de Heliópolis.

 

La IV dinastía: Snefru, Keops, Kefren y Micerinos

La IV dinastía comienza con Snefru, posiblemente hijo de Huni (III dinastía) y que se casó con su posible hermana para legitimar su acceso al trono.

Emprendió una gran actividad militar, no limitándose a la explotación de las minas del Sinaí, sino extendiéndose a Nubia y Libia, a las que posiblemente dominó.

Snefru fue un gran constructor, realizando tres pirámides, para lo que necesitaba mucha mano de obra, que obtenía entre la población libre y la población dominada.

La actividad comercial y militar fue constante, poniendo a disposición de la corte numerosos productos, y transmitiendo la idea de riqueza y estabilidad.

Snefru construyó una pirámide en Meidum y dos en Dashur, sin que se sepa con certeza las causas de la elección de estos lugares, ni de la elección de Meidum como enterramiento.

Snefru también fue el primer faraón que escribió su nombre en un cartucho o shenu, figura que transmite la idea de protección de lo que hay en su interior, reproduciendo el ciclo solar y dando así prueba de la importancia que comenzaba a tener el culto solar.

Snefru quedó en la memoria de Egipto como un gran gobernante, sirviendo de modelo a faraones posteriores.

Su sucesor fue Keops (Khufu), cuya historia va unida a las construcción de la gran Pirámide. Es un rey polémico, a pesar de que el único resto que conocemos de él, además de su monumento, es una estatuilla de 9 cm .

Para Herodoto fue un déspota y cruel, aunque se han emitido sobre él muchas opiniones contradictorias.

Su sucesor murió antes que él, por lo que lo sucedió Djedefre, quien tuvo problemas de luchas y tensiones con su hermano, y que construyó su tumba en Abu Roash.

No se conoce mucho sobre su reinado, aunque sí la vinculación con "Ra", apareciendo en su nombre real "hijo de Ra".

Fue sucedido por Kefren (Khafra), que volvió a Giza, donde construyó su pirámide, el templo y la Gran Esfinge. Se conserva la estatua que lo representa sentado, y abrazado por el dios Horus, protector de la realeza.

Le sucedió Micerinos (Menkaura), constructor de la tercera pirámide de Giza, y del que se conservan varias esculturas de triadas, formadas por él, la diosa Hathor y una personificación de los nomos de Egipto.

El último rey es Shepseskaf, que se construyó una mastaba en Saqqara y reinó sólo cuatro años. Murió sin hijos varones.

 

Userkaf y los inicios de la V dinastía

Userkaf, considerado hijo de Ra y de una sacerdotisa, fue el primer rey de esta dinastía, construyendo templos solares en Menfis.

Los templos eran parecidos a los complejos piramidales, con el templo del valle y la calzada, que lo comunicaba con la construcción principal, que era un obelisco o una piedra ben-ben. Era una construcción abierta.

Durante la V dinastía, Egipto comenzó a tener relaciones más fluidas con el exterior, tanto con Siria-Palestina como con Nubia, así como primeros contactos con el mundo Egeo.

En el interior de Egipto también se producen cambios, sobre todo relacionados con las transformaciones del medio geográfico. A finales del reino antiguo, bajaron las crecidas del Nilo un 40% y se produjo una desecación del clima que afectó a todo Próximo Oriente y que pudo influir en un colapso de las civilizaciones. Se llega a especular con la presencia del hambre entre la población, representada en el complejo funerario del rey Unas.

Durante toda la dinastía se observa más preocupación por las provincias, y una lenta descentralización, con un gran desarrollo de templos y administración provincial, con gobernadores nombrados personalmente por el faraón.

Esta situación se observa claramente en las Enseñanzas de Ptahotep, escritas en el Reino Medio, pero referentes a este período.

En esta dinastía se redacta la piedra de Palermo, primeros anales del Antiguo Egipto.

Una característica de esta dinastía es que los títulos administrativos, antes de carácter religioso, comienzan a ser más administrativos, adaptándose los funcionarios a la nueva situación.

Djedkare, penúltimo faraón de esta dinastía, redactó la primera reforma administrativa, e instituyó el primer cargo de visir. Con este rey aumentó la importancia de Osiris y comenzó el proceso de "democratización funeraria", siendo una divinidad más cercana que Ra.

A esta dinastía también pertenece el archivo de Neferrikare, que nos da información sobre el funcionamiento de los cultos funerarios, y los recursos que le llegaban de las "fundaciones piadosas".

Por último, se comienza a desarrollar el hierático, un tipo de escritura cursiva, que hacía que los trabajos fueran más rápidos y ágiles.

 

La supremacía de Heliópolis

 

Heliópolis se convirtió en la principal ciudad religiosa del Egipto Predinástico, tras lograr doblegar a los otros dioses bajo la supremacía de Atum. La orientación de los cadáveres en la necrópolis de Heliópolis de época maadiense da fe de la temprana existencia del culto solar. Parece ser probable que en el Delta surgió una monarquía cuyos reyes se debieron considerarse representantes del dios Horus hijo de Osiris. Heliópolis debió llegar a un compromiso integrando a Osiris en la Enéada de Atum. La capital del nuevo reino se establecería en Letópolis o en Behudit del Norte ambas ciudades adoradoras del dios Horus. Es razonable suponer que fueran estos seguidores del dios Horus, en la zona del Delta, los que colonizaran el Alto y Medio Egipto durante el transito del periodo Neolítico al Calcolítico. Esta situación queda reflejada en las listas reales, canon de Turín o Manetón comenzando sus listas con los dioses de la Eneada Heliopolitana antes que los reyes mortales. A este periodo debe remontarse la fiesta de regeneración del rey o fiesta del trentenario y la invención de la escritura

 

La VI dinastía y el debilitamiento del Imperio

El ocaso del reino antiguo se ha fijado frecuentemente en la V dinastía, siendo en la VI un período de descomposición que ocasionó la división en provincias.

El primer rey fue Teti, que casó a su hija con el visir Mereruka, posiblemente por el aumento de poder que tenían los gobernadores por una descentralización. Aún en esta época había una administración fuerte.

En el reinado de Pepi I, la situación empezó a empeorar. Se casó con las dos hermanas del visir, madres de dos faraones posteriores: Merenre y Pepi II.

Durante el reinado de Pepi I se produjo una conspiración pro parte de una esposa para poner a su hijo en el poder.

Su hijo Merenre reina en un Egipto próspero, y realiza diversas expediciones al Sinaí o a Nubia, entre otras.

Le sucede su hermano Pepi II, en cuyo reinado comienza a verse la descomposición, con un poder de los funcionarios provinciales cada vez mayor. Esta situación puede ser la descrita en las Lamentaciones de Ipuwer.

El último rey de la dinastía es Nitocris, una mujer, cuyo reinado estuvo marcado por tensiones internas que terminaron con la fragmentación de Egipto.

En resumen, la VI dinastía no es un período de crisis, salvo en su parte final, con gran actividad constructora y presencia en el exterior por medio de su ejército.

Las causas que terminaron con el reino antiguo siguen siendo motivo de debate, siendo la teoría más extendida la de múltiples causas a un tiempo.

Por un lado, la descomposición de la administración y la autonomía de los gobernadores, por otro lado, la desestabilización de la situación interna, y por otro, los factores ecológicos, tales como la sequía, la bajada del nivel de las crecidas, el aumento de las temperaturas, o la salinización del suelo.

También se ha hablado de la infiltración de poblaciones asiáticas y nubias, aunque su llegada no fue numerosa ni violenta.

 

Organización administrativa del imperio antiguo

La monarquía ha sido la piedra angular de la organización estatal, pero también de su sistema religioso y de comprensión del mundo.

Es uno de los períodos de mayor vitalidad de la realeza egipcia. El faraón era un dios viviente, aunque en períodos posteriores sólo sería el representante del dios.

Aparecen en este período todos los nombres reales que pervivirán durante toda la historia faraónica. Tales son el "nombre de Horus", "nombre de Nebty", "nombre de Rey del Alto y Bajo Egipto", "Hijo de Ra" y "Horus de Oro".

El faraón, ya a mediados del período, es un gran mediador entre los dioses y los hombres.

A lo largo del Imperio Antiguo, van cambiando su posición, perdiendo autoridad e importancia, a favor de los sacerdotes y los funcionarios.

Egipto también estuvo bien gobernado y administrado en este tiempo, siendo una etapa de esplendor, con excedentes de producción, gran potencial humano para las construcciones, una estructura administrativa compleja y con buen funcionamiento.

Había varios departamentos en la administración, entre los que cabe destacar el Tesoro y el Granero (o doble granero).

Entre los grandes funcionarios podríamos destacar:

•  Superior de las Grandes Mansiones, que estaba vinculado a la justicia.

•  Superior de los Documentos Reales, encargado de la actividad económica.

•  Jefe de obras, al frente de la actividad constructora.

•  Superior de los Graneros, o Doble Granero, ocupado de la explotación de tierras.

•  Superior del Tesoro.

•  Visir, que es el personaje central de la administración en el Imperio Antiguo Es el ministro principal, normalmente familiar del rey. Supervisaba y controlaba toda la estructura administrativa, ocupando varios de los cargos nombrados antes.

La administración provincial presentaba la típica división en nomos, con un funcionario o comarca al frente, que acumulaba varios títulos.

A finales del período, se fortalece la nobleza.

El mantenimiento de la administración supuso una importante renovación de riquezas. Para compensar a los funcionarios se les entregaba bienes en especie, o la renta de una explotación agrícola.

La monarquía, así, será víctima de una sangría económica que la privará de parte de sus riquezas, así como del control de tierras.

 

Economía, sociedad y literatura en el Imperio Antiguo

Respecto a la economía en el Imperio Antiguo, hay disparidad de opiniones sobre su organización.

La necesidad de realizar trabajos hidráulicos facilitó la aparición de estructuras administrativas en el Imperio Antiguo, que acabaron en un estado centralizado. Esto fue favorecido por las crecidas del Nilo.

La evolución de la sociedad egipcia no coincide con los modelos de otras sociedades hidráulicas. El estado egipcio, lejos de disponer del agua, se preocupó de que llegara a todos los habitantes de Egipto.

Aunque el rey era propietario de Egipto y sus habitantes, esto era sólo de modo simbólico, ya que en la realidad, existía la propiedad privada, que no generó la esclavitud durante el Imperio Antiguo.

El mismo estado garantizaba la propiedad privada, a condición de que tanto los bienes, como los cambios de propietarios, fueran registrados en un censo.

La monarquía tenía grandes propiedades que usaba para pagar sus gastos y a sus funcionarios, ya fuera pagándoles con el usufructo de éstas, o con productos de sus cosechas.

El cese del control sobre estas propiedades llevó a la ruina de la V dinastía.

Respecto a la economía casera, a una familia le era posible vivir con una pequeña parcela, y dada la baja población, había recursos para todos.

Unos eran campesinos, otros domesticaban animales y pastoreaban, y también eran cazadores y pescadores.

La mayoría también trabajaban temporalmente en la construcción de monumentos, por lo que eran pagados generosamente.

El estado también parecía tener el monopolio del comercio, terrestre y marítimo, con el objetivo de importar Tololo necesario para el consumo interno.

Respecto a la sociedad, la escala social superior estaba representada por ricos comerciantes, propietarios y altos funcionarios.

La escala media estaba formada por trabajadores y funcionarios, así como profesiones liberales diversas.

La clase baja, los más numerosos, eran campesinos y colonos. No existían esclavos, aunque los prisioneros de guerra eran obligados a trabajar en las tierras del estado.

La sociedad era monógama, y la mujer tenía independencia económica, siendo considerada por la ley como igual al hombre.

Por último, respecto a la literatura, nos ha llegado abundante producción escrita, bien conservada a pesar de sus 4500 años de antigüedad.

Podemos clasificar los textos del Imperio Antiguo en religiosos, sapienciales, técnicos e históricos.

Entre los religiosos podemos destaca los Textos de las Pirámides. Entre los sapienciales, las Enseñanzas de Ptahotep. Entre los históricos y técnicos, la Piedra de Palermo, la biografía de Uni, o el papiro médico Edwin Smith.

 

Las concepciones funerarias del Imperio Antiguo

Las pirámides son el símbolo más importante del imperio antiguo, aunque no las primeras construcciones funerarias.

En el período tinita, las tumbas, tanto en la necrópolis de Abydos como en la de Saqqara, presentan una superestructura semejante a un gran banco de piedra, llamada "mastaba", que se mantuvo como sepultura no real incluso cuando los reyes comenzaron a construir pirámides.

Este túmulo de piedra procedía de la idea de la colina primigenia, de la que aparecía un sol creador, según la teología heliopolitana.

En estas dos primeras dinastías, la mastaba sigue evolucionando, convirtiéndose en lugar de culto, además de ser una reproducción de la casa terrestre del difunto.

Es importante conocer que, ya en el imperio antiguo, se sabía al ser humanocompuesto de cinco elementos: la sombra, el akh, el ka, el ba y el nombre.

El akh es un principio solar, de luz, que le permite al difunto llegar a las estrellas. Sería lo que nosotros conocemos como espíritu.

El ka es la fuerza vital, a la cual hay que alimentar y que debe tener un sorporte físico incluso después de la muerte. Es pro ello que se reproduce al difunto en una estatua de piedra, que será depositada en el serdab.

El ba es como un doble del difunto, independiente del cuerpo y que contiene la potencia de la persona. Es representado como un pájaro con cabeza humana. Frecuentemente se ha considerado como el alma, lo que no es correcto.

Era muy importante para el difunto ser nombrado para seguir existiendo, es pro ello que empezaron a construir estelas de falsa puerta. Eran colocadas en el umbral de la puerta, con el fin de asegurar el culto funerario.

Bastaba con que la fórmula de ofrenda pudiera ser leida para que tomara cuerpo real.

Más adelante, Djeser transformó la mastaba en pirámide, comenzando con la pirámide escalonada. Durante el resto del imperio antiguo, los particulares siguieron construyendo mastabas y los reyes se hicieron enterrar en grandes pirámides.

 

B ibliografía utilizada:

.  Sanmartín, J y Serrano, J.M. Historia Antigua del Próximo Oriente, Mesopotamia y Egipto.

.  Pérez Largacha, A. Historia Antigua de Egipto y Próximo Oriente.

.  VVAA. Manual de Historia Universal. Tomo II. Antiguo Oriente.

.  González Wagner, C. Temas del Curso Superior de Egiptología (IVCH) referentes a Historia del Antiguo Oriente.

•  Vázquez Hoys, A. Historia del Mundo Antiguo y Próximo Oriente.

 

Marta Gracia Pérez Torres

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